¿VENCER EL MIEDO? ESO NO EXISTE, NO SE PUEDE

Hoy en día se dice mucho, y no solo en el ámbito del COACHING, que para crecer como PERSONAS o PROFESIONALES, debemos “vencer nuestros miedos”.

Con el debido respeto por la opinión de cada uno, pienso que eso no es posible. No creo que el miedo sea algo con lo que debamos luchar (no es nuestro rival). Es decir, no debo “vencer mis miedos” para recién actuar, sino “actuar a pesar de”.

Quizás sea más efectivo comprender que el miedo es algo que debemos aprender a GESTIONAR. Es decir, identificar nuestros miedos (no es fácil, tenemos muchos instalados en el subconsciente), darnos cuenta de cuándo un miedo nos protege, nos es útil, y cuándo nos limita, NOS PARALIZA y nos impide EMPRENDER, CRECER.

Si esto último sucede, tal vez sea bueno enfrentarlo, mirarlo a la cara y decirle “Gracias por intentar protegerme, por pretender que no me equivoque, pero en esta ocasión no me conviene hacerte caso, así que actuaré aunque las cosas puedan no salir como deseo”.

Tomando como EJEMPLO uno de los miedos universales más comunes: HABLAR EN PÚBLICO. Si sé que hacerlo es bueno para mi desarrollo profesional, pero me da pánico, puedo decidir actuar a pesar de. Me preparo bien y me lanzo, doy la charla. Eso no significa que “he vencido” ese miedo, probablemente me paro frente al público temblando por dentro y tratando de no evidenciar mi nerviosismo. Es decir, EL MIEDO SIGUE AHÍ.

Quizás ya no lo sienta algún día, cuando tenga muchas horas (¿años?) de vuelo como expositor, o quizás no se vaya nunca, como escuché hace poco de un experimentado conferencista. Como sea, no fue un triunfo sobre mi miedo, NO LO MATÉ ni lo aniquilé, sino que simplemente TOMÉ UNA DECISIÓN CONSCIENTE de no permitir que limite mi desarrollo, que me impida continuar el camino hacia mis objetivos y sueños.

Una vez leí una frase seudo motivadora que decía: “Si no tuvieras miedo, ¿Qué harías?” Mi respuesta sería: “SI NO TUVIESE MIEDOS, SERÍA UN EXTRATERRESTRE”. Cómo no vamos a tener miedos si somos humanos, si somos seres emocionales, si amamos a tantas personas, si en muchas ocasiones nos han hecho sentir que no somos lo suficientemente buenos, si nos apegamos con frecuencia a una serie de ideas y objetos.

Y aunque la mayoría de nuestros miedos son aprendidos (se dice que solo dos o tres son parte de nuestra naturaleza), sentirlos es algo absolutamente normal. La clave está en aprender a manejarlos.

Me gustaría cerrar este artículo con una frase muy certera de Jack Canfield: “TODO LO QUE DESEAS ESTÁ AL OTRO LADO DEL MIEDO”.

Gran día para todos!

Fernando Morán Barton

Coach, Facilitador y Blogger.