¿QUÉ CARAJOS ESTOY HACIENDO CON MI VIDA? Parte 1

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Está claro que la vida perfecta, libre de problemas o situaciones apremiantes, no existe. La alegría y la pena, la felicidad y el dolor, el éxito y el fracaso, la salud y la enfermedad, forman parte inevitable de la polaridad de la vida.

 

Pero dentro de ese cúmulo de experiencias y emociones, existen personas que en general llevan VIDAS CON SATISFACCIÓN. Mientras que otras, quizás la mayoría, viven “como les venga la vida”: trabajando duro, pagando cuentas, quejándose mucho y lo peor, sin tener consciencia de hacia dónde están dirigiendo su existencia.

 

El problema no es no saber qué hacer con tu vida, sino más bien, NO SABER QUE NO SABES. Vivir en piloto automático, sin siquiera plantearte este asunto, pensando que el éxito y la felicidad se consiguen haciendo todo lo que te han dicho que debes hacer:

 

  • Estudiar una carrera.
  • Luego una maestría porque el mundo de hoy es “tan competitivo”.
  • Levantarte temprano todos los días para trabajar.
  • Convertirte en una máquina de hacer cosas.
  • Casarte y tener familia.
  • Ganar plata, pagar cuentas.
  • Endeudarte porque “debes” tener tu depa propio y un buen carro.
  • Y claro, vivir la vida: unos tragos entre amigos el fin de semana, quizás practicar un hobbie o deporte, viajar cuando tu jefe o tu negocio te lo permitan y la cereza del postre: mostrar tu “felicidad” en Facebook.

 

Hacer todo eso, según la escala de valores del mundo occidental, te coloca automáticamente en el estatus de persona exitosa o al menos, de alguien camino al éxito.

 

Mi pregunta es: ¿PODEMOS LLAMAR REALMENTE A ESTO UNA VIDA EXITOSA?

 

Pienso que depende.

 

  • Depende de si la carrera que estudiaste es justamente la que te encanta. No importa si lo descubriste a la primera, segunda o tercera. La clave es llegar a ella.
  • Depende de si te levantas todos los días para poner en práctica esa carrera, esa actividad que disfrutas porque está relacionada con tus talentos.
  • Depende de si tu pareja verdaderamente le suma alegría a tu vida. Porque si estás, o sigues con alguien, por miedo a la soledad, porque más vale malo conocido… o si lo(a) necesitas para ser feliz, de arranque ya estás jodid@.
  • Depende de si tus decisiones financieras importantes pasan por un sesudo análisis y no de impulsos, o de una necesidad de mostrarle al mundo que eres exitoso.
  • Depende de si eres una persona que rebosa salud. Porque déjame decirte que si tienes “todo en la vida”, excepto salud, no tienes nada.

 

A veces ni siquiera se nos ocurre pensar en estas cosas o quizás intuitivamente las sabemos, pero nos negamos a confrontarlas. Sin embargo, NUESTRO INTERIOR SIEMPRE NOS DA SEÑALES. Si revisas punto por punto, con honestidad brutal, lo tendrás muy claro.

 

La intención de este artículo no es hacer sentir mal a nadie, si fuera el caso. Si no más bien ayudar a quienes buenamente lo deseen, a TOMAR CONSCIENCIA. Podemos con suerte controlar algunas cosas (muy pocas en realidad), excepto el paso del tiempo. El día que pasó ya no volverá, y así, casi sin darnos cuenta, podemos mirar hacia atrás y comprobar que pasó otro año y nuestra vida sigue igual.

 

¿Estamos realmente satisfechos con ella? Si el genio de la lámpara se nos apareciera, ¿Cambiaríamos algún aspecto? ¿Muchos? ¿Todos? ¿Sabemos dónde estaremos dentro de algunos años si seguimos haciendo lo mismo? ¿Eso queremos?

 

Te invito a que te hagas estas preguntas. En la 2da parte de este post ensayaremos algunas posibles respuestas.

 

Que tengas un gran fin de semana!

 

Fernando Morán Barton.