¿QUÉ CULPA TIENEN LAS VIEJAS? PARTE 1

La venda en los ojos, las creencias limitantes y el éxito con felicidad.
Las creencias subconscientes auto-limitantes son como una venda en los ojos.

Siento que hasta hace unos años vivía con una venda en los ojos, creyendo que mis problemas se debían a factores de todo tipo, ya sea decisiones erróneas por parte mía, culpa de otras personas que actuaban de manera equivocada y me afectaban, e incluso hasta la mala suerte.

 

Felizmente para mí, de pronto empezó a llegar a mi vida información acerca de unas cosas raras llamadas “creencias subconscientes auto-limitantes” y de que nosotros mismos creamos a cada momento nuestras experiencias de vida, aunque no nos demos cuenta.

 

Entonces comencé a tomar muy en serio eso que dicen los grandes maestros espirituales: que NOSOTROS SOMOS 100% RESPONSABLES DE TODO LO QUE NOS SUCEDE. Si nosotros lo creamos, no depende de nadie más. Tan simple como eso.

 

Y lo más revelador de todo: que el 95% de nuestros pensamientos conscientes, nuestras palabras, nuestras decisiones y nuestras acciones (y por consiguiente, nuestros resultados en la vida), están determinados por las ideas que tenemos arraigadas en nuestro subconsciente. Es decir, nuestro subconsciente nos gobierna y ni siquiera sabemos que hay dentro de él.

 

Dicho de otro modo, desde que somos concebidos y estamos en la barriga de mamá empezamos a desarrollar creencias. Inclusive algunas de ellas puede que las vengamos arrastrando desde vidas anteriores en este proceso maravilloso de evolución del alma.

 

Algunas son negativas, nos limitan; otras son positivas, nos empoderan. Por ejemplo, podrían ser producto de lo que sintió mamá durante el embarazo. Si nuestro padre la abandonó o no le dio amor, ella quizás vivió esa etapa sintiendo angustia y soledad. Y ese sentimiento de abandono puede haberse sellado en nuestro subconsciente.

 

Como dicen también los psicólogos y psiquiatras, durante los 5 ó 7 primeros años de vida somos como esponjas y absorbemos de manera asombrosa todo lo que sucede a nuestro alrededor: lo que nos dicen nuestros padres o hermanos mayores, nuestros abuelos, tíos, maestros, etc.

 

Y también lo que experimentamos. Si vemos a nuestros padres discutir todo el tiempo es probable que instalemos en nuestro subconsciente la idea de que el matrimonio solo genera conflicto e infelicidad, lo cual nos lleva de adultos a crear (inconscientemente) experiencias que nos confirman que así es. Es decir, atraemos a personas con las que luego tenemos relaciones poco armoniosas.

 

Podemos pasarnos la vida pensando que tenemos mala suerte, que siempre nos tocan parejas conflictivas, sin darnos cuenta que es esa idea subconsciente la que nos está provocando dichas experiencias y que nada de eso cambiará en tanto no cambiemos esas creencias.

 

Otro ejemplo: si alguno de nuestros padres o alguien muy cercano pierde su negocio, se va a la quiebra, o escuchamos que “invertir es riesgoso”, podemos instalar esa idea en nuestro subconsciente y de adultos, aunque estemos convencidos de que tenemos toda la capacidad para emprender, las condiciones económicas del país son las propicias y nuestra idea de negocio es ganadora, muy probablemente el éxito nos será esquivo. Y luego nos rompemos la cabeza preguntándonos por qué fulanito, que tiene el mismo negocio, es muy exitoso.

 

En fin, los ejemplos pueden ser casi interminables. Por eso escribo este blog, para ayudarlos a reconocer esas creencias en ustedes mismos, si sienten que hay algo que les está impidiendo disfrutar el éxito, la paz y la felicidad que desean.

 

Y por supuesto, para compartir humildemente los 8 años de investigación que llevo en este apasionante tema del éxito y la felicidad.

 

Seguiremos tratando este tema en el siguiente post. Que tengan un gran día!

 

Fernando Morán Barton.